Devoción

La iglesia está presidida por una entrañable escultura de San Antonio de Padua, tallada en madera de ciprés, obra del escultor valenciano Juan Bautista Porcar, donde aparece el Santo abrazando con ternura al Niño Jesús.Esta imagen ha cautivado la devoción de miles de zaragozanos y gentes de Aragón que acuden a venerar al Santo, especialmente en el día de su fiesta, 13 de junio. 
En este día la iglesia está abierta desde las 6,30 de la mañana hasta las diez de la noche. Se celebran 23 misas y se calculan en unos 35.000 los que pasan a depositar su beso a la imagen, darle gracias o pedirle algún favor. Esta devoción se manifiesta todos los martes del año, y con más afluencia los 13 martes anteriores a su fiesta.