Historia

Tras la guerra civil española de 1936 en la que murieron varios miles de soldados italianos, el capellán capuchino que les atendía, P. Pietro de Varzi, comenzó las gestiones para edificar un mausoleo e iglesia con el objetivo de recoger a estas víctimas de la guerra, dispersas por los cementerios de España. Buscó un terreno apropiado en Zaragoza, a pocos metros del Canal Imperial, en el actual Paseo Cuéllar 10. Consiguió el permiso y la ayuda económica suficiente del Gobierno Italiano.

Eligió como arquitecto al pamplonés Víctor Eusa y al constructor zaragozano don Ángel Aísa Esteban; y en tres años quedó terminada este hermoso edificio que comprendía el Mausoleo, donde se guardan los restos mortales de unos 3.000 italianos, y la iglesia dedicada a San Antonio de Padua.

La inauguración del santuario se celebró con toda solemnidad el 25 de julio de 1945. Todo este complejo artístico es propiedad del Gobierno Italiano.

Pasados los años, el 31 de marzo de 1965, Don Pedro Cantero Cuadrado, Arzobispo de Zaragoza, firmó el decreto de erección por el cual la iglesia de San Antonio de Padua recibía el título de Parroquia, desmembrándose de Santa Engracia y de Ntra. Sra. del Amor Hermoso.

En la actualidad tiene unos 7.500 habitantes.